Guardería musical en Berlín
Diversión para niños y niñas… y oficio. Porque estos pequeños ya están trabajando en su tercer tercer disco. La variedad idiomática es una de sus características: ya han cantado en turco, japonés o castellano, entre otros. Otra cuestión es que se comercialice con ello…
Que los productores discográficos se froten las manos con el “trabajo” de estos niños parece que desmerece esa guardería con tanto ritmo.
Pero es fantástico ver cómo los pequeños se divierten con la música, tocando el tambor, cantando, haciendo palmas, seguro que bastante ajenos al comercio… En el sitio de la noticia podemos ver un vídeo que lo demuestra, hasta los más pequeños se lo pasan en grande en esta guardería musical.
Vale, vale, que yo se que no es una guardería, pero se ve que en Berlín todavía no se han enterado.
Al grano, menudo lío me arma este articulito, es genial que los peques tengan tan buen contacto con la música, y según cuenta la educadora, su fin es que se diviertan (me imagino que sirve para muchas más cosas), pero lo que me crea conflicto es el negocio que se han montado.
Para juzgarlo sin pecar de listillos, tendríamos que saber exactamente en que consiste la labor de los niños, no es lo mismo que graben dos veces al año (como si fuera un festival del cole) y sin presiones, a que los pobres estén de concierto en concierto.
Y… cual es el fin real de que aprendan sus canciones en varios idiomas??, vender mas, o una técnica para que los niños sigan desarrollándose??. Y… de que modo les enseñan??. Y… no estarán descuidando otros aspectos de la educación de los pequeños??. Tendríamos que conocer el proyecto educativo de está escuela infantil, para poder evaluar si por centrarse en el aspecto musical los niños están sufriendo carencias educativas, se sienten presionados, utilizados, forzados…
En fin, hay que reconocer que es un proyecto muy interesante y que la música es muy beneficiosa, además de una gran herramienta para el aprendizaje. Estudios dicen que la música mejora la capacidad de concentración y de atención, incluso afinan aún más, dependiendo del autor, mejora la inteligencia lógico-matemática, la espacial, etc…
Casar enseña a los niños de la guardería a elaborar trajes utilizando materiales usados
Pienso que es un ejercicio que estimula la imaginación, los niños ven materiales simples de la vida cotidiana, que terminan transformándose en bonitos trajes para jugar. Es un proceso que les ayuda a abrir su mente y a ir mirar un poco más allá. No todo es lo que parece y con imaginación se pueden conseguir muchas cosas.
Evidentemente, también trabajan las psicomotricidad, utilizan su habilidad y la van mejorando con la práctica.
La creatividad, también tiene cabida en esta actividad, ellos decoran sus disfraces, escogen colores, dibujos…para personalizar sus creaciones.
La autonomía, es un factor importante, y si promovemos que los niños trabajen entre ellos, que peguen, que corten, que decoren, y que finalmente se sientan orgullosos de sus logros, estamos poniendo un granito de arena, para que se sientan útiles y capaces.
En cuanto al Desarrollo Cognitivo y Motor, es evidente que las persona que diseñaron la actividad, tuvieron que tener muy en cuenta la etapa evolutiva en la que se encontraban los pequeños, por muy interesante que sea la actividad, tenemos que conocer las capacidades y las características del grupo y de cada niño.
Bien y ya llegamos a la programación de la actividad, (uff esto es lo mas complicado), por una parte han tenido que pensar que es lo que querían conseguir, y me imagino que sería que los pequeños mejorasen la motricidad fina (la pinza…), igual también se plantearon desarrollar su imaginación y creatividad, incluso podían estar buscando que los pequeños se acostumbraran a compartir (pegamentos, tijeras…).
Como decía antes, han debido tener en cuenta las capacidades de los pequeños, y por otra parte la motivación que esto les puede suponer y la forma de hacérselo más atractivo (por ejemplo; utilizan disfraces de bruja, porque están trabajando en clase sobre un cuento en el que la protagonista es “pepita la brujita buena”).
Sobre los materiales y recursos, ya sabemos, cartón, cartulina, bolsas de basura, tijeras…
Y los recursos humanos dependerán del número de niños.
Metodología, ¿cómo hacerlo? Las profes que han ideado la actividad, habrán planeado una forma divertida de explicarles a los peques los pasos, supongo que contarán con un tiempo, con el espacio adecuado, y lo harán en horas del día en las que los peques estén activos.
Bueno esto es a muy grandes rasgos y además intentando meterme en la cabeza de los creadores, no he podido encontrar la actividad completa, para saber si los niños hacían un desfile con los disfraces, si eran para carnaval, etc. Y habría sido interesante para poder analizarla mejor.
EL NIÑO Y LA TELEVISIÓN
Un niño pasa una media de 2 horas al día delante del televisor. Los profesionales de la infancia están inquietos. En una sociedad en la que las madres trabajan, en la que nos asusta que nuestros hijos salgan solos, en donde se le pide al niño que sea cada vez más independiente y autónomo, ¿cómo no hacer de él un "adicto" a la tele? La televisión puede ser, efectivamente, una apertura al mundo. Pero siempre y cuando se vea en pequeñas dosis y de manera controlada y adaptada. La televisión puede tener un impacto considerable en su desarrollo afectivo y social. No olvidemos que un niño necesita, expresarse, jugar, soñar, hacer deporte y sobre todo, sentirse querido y respetado.
www.enfemenino.com
OPINION PERSONAL: Asombroso, ¿¿una media de dos horas?? Espero que estén exagerando, la verdad es que de los niños con los que trato habitualmente, ninguno pasa tanto tiempo frente al televisor, aunque si es verdad que les deja embobados.
Creo que es imprescindible marcar unos horarios, para los más pequeños, hasta los 4 años, más de 30 minutos, es mucho. Entre 4 y 6 dicen que como mucho una hora, pero a mi me parece demasiado, entre que llegan del colé, juegan, meriendan, cenan, y se bañan, ya se ha pasado el tiempo de ver la tele y sí van a alguna actividad extraescolar ya si que es impensable. Por supuesto la programación se debe elegir con el niño, y debe ser adaptada a su edad.
A un niño le cuesta aceptar los limites y en lo que se refiere a la tele es muy complicado porque ellos pierden la poca noción del tiempo que puedan tener, es decir, todo les parece poco.
También es cierto que vivimos al limite y sin tiempo para casi nada, entiendo que para un padre sea de agradecer que el niño se quede un ratito viendo la tele. Pero de nosotros depende que el niño abuse de la tele y que esta le pueda perjudicar o beneficiar.
En definitiva, todo depende de los educadores, son ellos quienes marcan tiempos, límites, programación y el momento.
Tenemos que animarles
A la mañana siguiente la niña le llevó el regalo a su padre...
"es para ti, papá"....
El se sintió avergonzado por su reacción de furia, ... pero volvió a explotar al abrir el regalo...
"¿Es que no sabes que cuando se dá un regalo a alguien se supone que debe haber algo dentro?"...
La pequeña miró a su padre con lágrimas en los ojos...
"!Oh papá! no está vacía, yo soplé besos dentro de esa caja. Todos para tí, papá".
El padre se sintió fatal, abrazó a su hija y pidió mil disculpas.
Se dice que el hombre guardó ese caja dorada cerca de su cama durante años y siempre que se sentía derrumbado, tomaba de la caja un beso imaginario y recordaba el amor que su hija habia puesto ahí.
Cada uno de nosotros hemos recibido un recipiente dorado lleno de amor incondicional de nuestros padres, hijos, amigos....
Ese es el mejor regalo que tenemos y podemos ofrecer.
OPINIÓN PERSONAL: De acuerdo, esto es un cuento y nunca ha pasado, pero da igual, lo he escogido porque pienso que para el correcto desarrollo de un niño, es necesario el apoyo de los padres, educadores… tenemos que hacer que el niño se sienta especial y se sienta bien inventando, para ello tenemos que elogiarles y alegrarnos muchísimo cuando nos regalan un cenicero desastroso, o un dibujo que no se entiende, de este modo les estamos motivando a seguir y a sentirse orgullosos de su trabajo.
Si le quitamos importancia o hacemos sentir vergüenza a un niño por su trabajo, probablemente tendrá menos iniciativa y perderá naturalidad.
JUGAR, ES ALGO MUY SERIO
Un niño pasa una media de 2 horas al día delante del televisor. Los profesionales de la infancia están inquietos. En una sociedad en la que las madres trabajan, en la que nos asusta que nuestros hijos salgan solos, en donde se le pide al niño que sea cada vez más independiente y autónomo, ¿cómo no hacer de él un "adicto" a la tele? La televisión puede ser, efectivamente, una apertura al mundo. Pero siempre y cuando se vea en pequeñas dosis y de manera controlada y adaptada. La televisión puede tener un impacto considerable en su desarrollo afectivo y social. No olvidemos que un niño necesita, expresarse, jugar, soñar, hacer deporte y sobre todo, sentirse querido y respetado.
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OPINION PERSONAL: Asombroso, ¿¿una media de dos horas?? Espero que estén exagerando, la verdad es que de los niños con los que trato habitualmente, ninguno pasa tanto tiempo frente al televisor, aunque si es verdad que les deja embobados.
Creo que es imprescindible marcar unos horarios, para los más pequeños, hasta los 4 años, más de 30 minutos, es mucho. Entre 4 y 6 dicen que como mucho una hora, pero a mi me parece demasiado, entre que llegan del colé, juegan, meriendan, cenan, y se bañan, ya se ha pasado el tiempo de ver la tele y sí van a alguna actividad extraescolar ya si que es impensable. Por supuesto la programación se debe elegir con el niño, y debe ser adaptada a su edad.
A un niño le cuesta aceptar los limites y en lo que se refiere a la tele es muy complicado porque ellos pierden la poca noción del tiempo que puedan tener, es decir, todo les parece poco.
También es cierto que vivimos al limite y sin tiempo para casi nada, entiendo que para un padre sea de agradecer que el niño se quede un ratito viendo la tele. Pero de nosotros depende que el niño abuse de la tele y que esta le pueda perjudicar o beneficiar.
En definitiva, todo depende de los educadores, son ellos quienes marcan tiempos, límites, programación y el momento.
La espiral de mentiras navideñas
Lola Rovati 29 de diciembre de 2008 0 comentarios
Hace un tiempo hablábamos de las mentiras piadosas que decimos los padres a nuestros hijos. Un estudio revela que cada día les decimos al menos una, pero en Navidad superamos ampliamente la cuota llegando a límites absurdos.
Los niños preguntan acerca de Papá Noel y los Reyes Magos. Es lógico. Pero no es necesario armarles una novela de ciencia ficción como la que leerán a continuación. Este es el diálogo que he oído hace unos días en una juguetería entre una madre y su niña de más o menos 4 años.
- Mamá, ¿cómo hacen los Reyes Magos para repartir regalos a todos los niños del mundo en una sola noche? Es imposible.
- Para los Reyes no hay nada imposible. Se suben a un cohete muy rápido que puede dar la vuelta al mundo en una noche y de allí tiran todos los juguetes. Cada paquete cae exactamente en la casa del niño que tiene que caer.
- ¿Pero no iban en camellos?
- Mmm… bueno, sí, pero los dejan un ratito para hacer más rápido.
- ¿Y dónde los dejan?
- Los dejan en un parking y los buscan al terminar para volver a su casa, le dice la madre agobiada.
- ¿En un parking? ¡Qué raro!, exclamó la niña mientras la madre se alejaba para evitar más preguntas.
Parece un chiste, pero no lo es. Yo oía asombrada la conversación creyendo que la madre acabaría ahí nomás revelándole la verdad a su hija ante tanta insistencia. Cada vez la embarraba más. Así como éste hay miles de ejemplos, ésta no es la única madre extremadamente fantasiosa que conozco. Hay quienes cada año van aumentando la historia que, obviamente, acaba en fracaso.
Un mes atrás Armando compartía sus dudas sobre si está bien mentirles a los niños acerca de la existencia de Papá Noel y los Reyes Magos por mantener la ilusión que viven en estas fechas.
Yo creo que es importante preservar la magia de la Navidad, los niños la viven con gran ilusión, pero eso no significa que nos inventemos historias imposibles que ni siquiera los niños se pueden creer, por más ingenuos que sean.
www.bebesymas.com
Creo que las mentiras en estos casos son necesarias, pero en el caso de esta mamá, además de ser demasiado exagerada, se arriesga a que cualquier otro niño desmienta la historia a su hijito, creándole un tremendo lió en la cabeza. Al fin y al cabo sí es una historia popular, lo suyo es que intentemos contarla todos igual, no puede ser que los reyes lleven a Pepito los regalos en camello y a Fulanito en cohete.
También pienso que esta impidiendo a su hijo entrar en su mundo de fantasía, es genial que contemos cuentos e historias a nuestros niños, pero no podemos darles todo hecho, lo ideal (creo yo) sería que fuésemos capaces de estimularles e incentivarles para que ellos imaginasen e inventasen sus propias historias, de este modo estará adaptada a sus expectativas. Yo lo intento, aunque no se si de la manera correcta. Pero he comprobado que les encanta aportar sus fantasías al cuento, siempre que me invento un cuento para mis sobrinillos y demás crios que me rondan, procuro preguntarles alguna cosilla para que ellos participen, al momento, son los dueños de la historia y si digo algo que no les convence, me corrigen como si me hubiera equivocado, porque en verdad la historia ya es suya y la adapta a sus gustos.
Carbón dulce para Reyes, un amargo regalo
Lola Rovati 2 de enero de 2009 0 comentarios
“Ojo que los Reyes te están mirando. Si eres malo te traerán carbón”. Es una de las amenazas que los padres hacen con más frecuencia a sus hijos por estos días. Quiero creer que la mayoría finalmente no la cumple.
Según la tradición, los regalos que los Reyes Magos hacen al Niño Jesús tienen su significado. Melchor trae mirra, Gaspar, incienso y Baltasar, oro. No se de dónde ha salido lo del carbón, pero me parece horrible utilizarlo como chantaje para conseguir que el niño nos haga caso, recoja sus juguetes o no se pelee con su hermanito.
Supuestamente, dependiendo de cómo se ha portado a lo largo del año recibe más o menos juguetes y si “no ha sido bueno” los Reyes le traen carbón. Eso sí, carbón dulce, una golosina hecha con azúcar y agua, para que la sorpresa no sea tan amarga.
Las bolsitas de carbón se venden en supermercados y kioscos, por lo que entiendo que se compran y se regalan. Aunque sea una broma, me parece de muy mal gusto y si no lo es, me parece horroroso. Hay padres que meten una bolsita entre los regalos como demostrando que no son tan insensibles como para dejar a su hijo sin regalo, pero sí dan un toque de atención dando a entender que no ha sido tan bueno como debiera.
Al final, lo que consiguen es poner a los niños en tensión y crearles la sensación de que todo lo que hacen es juzgado por un trío omnipresente que los mira desde arriba, en lugar de enseñarles que los Reyes son personajes mágicos, generosos y desinteresados.
Si la intención es simplemente la de regalar una golosina, hay tantísimas otras mucho más ricas y sin ningún significado encubierto. Y si la intención es la de llamar la atención por las malas actitudes de los niños, hay formas mucho más pedagógicas de hacerlo.
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QUE EXAGERACIÓN, me da la impresión de que tenemos que sacar punta a todo, vería mal que se quedase sin regalo, pero recibir un poco de carbón dulce… no creo que les haga sentirse mal, para nada. Y eso de que los niños pueden llegar a pensar que todo lo que hacen es juzgado…es una forma de verlo, la otra sería que los reyes son tan bondadosos que a pesar de haber obrado mal, le quieren tanto que le perdonan.
Total que podemos buscar mil historias, pero no deja de ser una tradición que desde mi punto de vista no implica nada. A no ser, que los padres machaquen al pequeño, y le hagan sentir mal, pero no creo que sea esa la intención del carbón dulce, y si un padre se comporta así, aprovechara la excusa del carbón o cualquier otra.
Desde el punto de vista de la didáctica, puede ser un elemento navideño que contribuye al desarrollo de la imaginación del niño, ya que este, cuando coma el carbón mágico o juegue con el, igual imagina a los reyes que se lo trajeron, incluso le puede atribuir características especiales y fantásticas. Todo depende de cómo le contemos la historia.